jueves, 5 de septiembre de 2013

¿Por qué comes caca?


Constantemente lo hacemos, ¿te sorprende?, no debería, constantemente comemos, tomamos y usamos miles de sustancias sin saberlo.
El agua está llena de sustancias microscópicas que no se eliminan mediante los métodos comunes de purificación como la cloración y filtros de carbono, sustancias microscópicas como los coprolitos, que son esencialmente heces fecales, existen en cada vaso o botella de agua (incluso de las presumidas como “libres de todo”); el cloro solo elimina las bacterias hasta niveles inocuos para la salud humana.
Así es que literalmente estamos comiendo caca y junto a esta miles de cosas que desconocemos, pero lo verdaderamente interesante no es que lo hagamos, si no que nos sorprenda, seguramente el título te causo algo de ruido, no debería,  puesto que la información está ahí disponible para todos a solo un click de distancia, entonces ¿por qué nos sorprende?, estamos acostumbrados a aceptar la mayoría de la información que llega a nosotros sin cuestionarnos su procedencia o veracidad, cuando se nos afirma que el agua que nos venden esta “libre de todo” asumimos que lo está y difícilmente ponemos a ello alguna objeción, estamos bombardeados de información en todo momento y en cualquier lugar, pero no toda esa información es real y aún menos es importante,  se presume de ser esta la sociedad de la información, un buffet infinito de datos, cifras, textos y miles de cosas que irán a parar a nuestro plato,  y como podríamos saber cuáles de esos platillos son sanos y cuáles no, ¿cuánta de esa información es real?.
Es un buffet no lo negamos, pero lleno de comida chatarra, cientos de platillos preparados por unos pocos chefs cuyo objetivo no es precisamente acercarnos los platos más saludables, y hay que admitirlo como comensales somos algo más que glotones, despreciamos la literatura que aunque dulce como la fruta no es un cremoso helado de telenovelas, ni que mencionar de la ciencia dura que raspa nuestro paladar como fibra, y así nos llenamos de la más variada basura de la información, pues no solo somos glotones sino además temerosos, difícilmente nos adentramos a probar sofisticados canapés  filosóficos y nos llenamos de los más comunes “tender topics” de queso y almidón que llenan y empanzonan nuestro cerebro.

Estamos acostumbrados a comer de este buffet de información y pocas veces nos preguntamos el por qué lo hacemos, bien es tiempo de hacerlo de ser un poco más valientes y “ordenar a la carta” de exigir lo que queremos comer y contar las calorías de la información que tomamos, subir un poco más nuestros gustos y preocuparnos por la chatarra, así la siguiente ves no te verás sorprendido cuando leas que estas comiendo, literalmente caca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario